Batimetría monohaz o multihaz: qué cambia en el dato y en el volumen

Dos técnicos de CISA con casco y chaleco salvavidas junto a la ecosonda montada en la embarcación

Cuando se cotiza un levantamiento del fondo de una marina, un canal, una dársena o un frente de playa, aparecen dos opciones con una diferencia de precio notable entre ellas: monohaz y multihaz.

La tentación es tratarlas como dos formas de hacer lo mismo con distinto presupuesto. No lo son. Una mide líneas y la otra mide superficie, y esa diferencia decide qué tan confiable es el volumen que después se va a pagar o a cobrar.

Qué mide cada una

Monohaz. El equipo emite un haz hacia abajo y mide la profundidad bajo la embarcación. Se navega en líneas paralelas y se obtiene un perfil del fondo a lo largo de cada línea. Entre línea y línea no hay medición: hay interpolación.

Multihaz. El equipo emite un abanico de haces perpendicular al avance y mide una franja completa del fondo en cada pasada. Con una planeación correcta y el traslape adecuado entre franjas, la cobertura del fondo es prácticamente continua y queda muy poco que rellenar por cálculo.

Perfil de profundidad de una línea de sondeo monohaz en el editor del software
Así se ve una línea de sondeo monohaz: una traza continua de profundidad a lo largo del recorrido, que después se depura punto por punto.

Por qué esto importa para un volumen de dragado

Un volumen de dragado se calcula contra una superficie. Si esa superficie se construyó interpolando entre líneas separadas, lo que hay entre las líneas es una suposición: el software asume que el fondo cambia de forma regular de una línea a la siguiente.

Cuando el fondo es plano y uniforme, esa suposición se acerca bastante a la realidad. Cuando el fondo tiene bajos, rocas, restos, zanjas, socavación junto a una estructura o montículos de material, la suposición falla justo donde más importa.

Y falla hacia los dos lados. Puede subestimar el volumen, y entonces el dragado cuesta más de lo presupuestado. O puede sobreestimarlo, y entonces se paga material que no se movió. Ninguna de las dos conversaciones es cómoda.

Lo que el multihaz encuentra y el monohaz puede saltarse

Hay hallazgos que, midiendo por líneas separadas, se corre el riesgo real de no ver. Un monohaz puede encontrarlos si una línea pasa justo encima; el punto es que eso queda al azar:

  • Objetos en el fondo. Restos, anclas, cadenas, concreto, material caído durante una obra anterior. Un objeto que quede entre dos líneas no aparece en el levantamiento.
  • Socavación al pie de estructuras. Muelles, espigones, muros. Es localizada por definición, y una línea que pase a tres metros no la ve.
  • Irregularidades del dragado previo. Si ya se dragó antes, el fondo quedó con la forma que dejó el equipo, no con una forma geométrica.

En una marina en operación o junto a una estructura existente, estos tres suelen ser justamente el motivo del levantamiento.

Cuándo el monohaz es la decisión correcta

No todo trabajo necesita cobertura total, y decir lo contrario sería vender de más.

El monohaz es razonable cuando el fondo es plano y predecible, cuando se busca una comprobación general de profundidad y no un volumen contractual, cuando el presupuesto no permite otra cosa y se asume el margen de incertidumbre, o cuando se trata de un seguimiento rutinario sobre un área que ya se levantó con detalle.

El criterio, dicho con cuidado: cuando de ese número va a depender un pago y el fondo es irregular, conviene que venga de una superficie medida y no de una interpolada. En fondos regulares y con una separación de líneas bien justificada, el monohaz sigue siendo una práctica válida para calcular volúmenes.

Por qué no todas las empresas traen multihaz

Vale la pena decirlo abiertamente, porque explica el precio y porque en el mercado se presume más equipo del que se tiene.

Una ecosonda multihaz es un equipo de inversión alta: una configuración de trabajo supera los dos millones de pesos, y a eso hay que sumarle los sensores de movimiento, el posicionamiento de precisión y el software que la acompañan. Para que esa inversión se justifique, una empresa necesita un flujo constante de proyectos que la requieran.

Por eso es común que el multihaz se trabaje por colaboración entre empresas. En CISA el sondeo monohaz se ejecuta con equipo y brigada propios. Cuando un proyecto pide cobertura total, el multihaz se integra mediante convenio con especialistas que ya cuentan con ese equipo, y la planeación, el control de calidad y la entrega quedan de nuestro lado.

Preferimos decirlo así a presumir un equipo que no está en el inventario. Si el volumen de trabajo lo llega a justificar, se evalúa la compra.

Lo que determina la calidad, y casi nadie pregunta

Esto aplica a las dos técnicas por igual, y pesa más que la elección del equipo.

La corrección por marea. La profundidad se mide desde la superficie del agua, y la superficie del agua se mueve. Si la reducción al nivel de referencia está mal hecha, todo el levantamiento queda desplazado en vertical de forma sistemática. Es uno de los errores más críticos y menos visibles: el plano se ve perfecto y está corrido.

Exportación de una línea de sondeo con las correcciones de marea y de actitud activadas
Al exportar se aplican las correcciones: estación de marea, error del sistema de profundidad y corrección de actitud. Sin eso, la profundidad medida no es la profundidad real.

El nivel de referencia que se usa. Un levantamiento referido a un nivel de bajamar no es comparable con uno referido a otro nivel. Si se van a comparar dos campañas, antes y después del dragado, y cada una usó una referencia distinta, la diferencia entre ellas no es material movido: es un cambio de origen.

La calibración y el posicionamiento. El sensor va montado en una embarcación que cabecea, rola y guiña. Sin una calibración correcta y sin posicionamiento y orientación de precisión, las franjas no cierran entre sí, y eso aparece como escalones en el fondo que no existen.

Qué se entrega además del plano. Un levantamiento serio documenta la referencia vertical, el método de reducción por marea, la fecha y las condiciones. Sin eso, el plano no se puede comparar con ningún otro, ni siquiera con uno propio del año pasado.

Cómo se ejecuta un sondeo en campo

El orden de trabajo es el mismo en cada proyecto, y es lo que sostiene el dato:

Antena GNSS montada en el poste de sondeo de la embarcación durante un levantamiento batimétrico
La antena GNSS va en el mismo poste que el transductor. Por eso cada profundidad medida queda amarrada a una coordenada.
  • Transductor y antena GNSS en el mismo poste. Así cada profundidad queda amarrada a una coordenada y a una cota, no solo a un número.
  • Posicionamiento en solución fija. Se verifica antes de empezar y se vigila durante el recorrido. Sin solución fija, la profundidad se registra pero la posición no sostiene un cálculo de volumen.
  • Estación de marea configurada antes de salir. El nivel del agua cambia durante la jornada y hay que descontarlo para que todas las líneas queden en el mismo plano de referencia.
  • Líneas planificadas, no navegación libre. El espaciamiento se define según el detalle que pide el proyecto y se respeta en campo.
  • Bitácora de campo en paralelo al registro digital. Hora, línea y condiciones quedan anotadas a mano. Cuando algo no cuadra en gabinete, la bitácora es lo que permite saber qué pasó.
  • Correcciones al procesar y depuración línea por línea. Estación de marea, error del sistema de profundidad y corrección de actitud se aplican antes de exportar, y la traza se revisa punto por punto.
Pantalla de la ecosonda con solución RTK fija y lectura de profundidad durante el sondeo
Solución RTK fija durante el sondeo, con lectura de 4.03 m. Sin solución fija, la profundidad se registra pero la posición no es confiable.
Vista aérea de la embarcación con el poste de sondeo durante un levantamiento batimétrico en Baja California Sur
Vista aérea del levantamiento. El poste lateral sostiene el transductor bajo el agua y la antena GNSS arriba.

Qué pedir en una cotización

Tres preguntas que ordenan cualquier propuesta:

  1. ¿Cobertura total o líneas? Y si son líneas, a qué separación.
  2. ¿Contra qué nivel de referencia se entrega, y cómo se hizo la reducción por marea?
  3. ¿Qué incluye el entregable? Modelo del fondo, curvas de profundidad, volúmenes con su memoria de cálculo, y los datos crudos.

Si las tres se contestan con claridad, la propuesta es seria. Si la tercera se contesta con “el plano”, conviene preguntar más.

El criterio, en corto

Monohaz mide líneas y supone lo que hay en medio. Multihaz mide la superficie. Para una comprobación general, lo primero alcanza. Para un volumen que alguien va a pagar, o para un fondo con estructuras y obra previa, la cobertura total da una base mucho más sólida para sostener el número.

Y en cualquiera de los dos casos, lo que decide la calidad del trabajo no es el equipo: es la corrección por marea y la referencia vertical, que son justamente las dos cosas que no se ven en el plano terminado.


En CISA realizamos levantamientos batimétricos para marinas, dársenas, canales y frentes de playa. El sondeo monohaz lo ejecutamos con equipo y brigada propios; cuando el proyecto requiere cobertura total, integramos multihaz mediante convenio con especialistas. Entregamos modelo del fondo, curvas de profundidad y volúmenes de dragado con memoria de cálculo. Escríbenos por WhatsApp al 612 204 8497.

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